Marzo  2007

Ir a CGT


¿Qué es la CGT?

De la CTGACH a la CGT, un esbozo de nuestra historia

por Manuel Ahumada Lillo


Un homenaje a nuestros fundadores y a quienes en estos años nos han dejado: Sergio Baeza, José Arellano, Iván Llanos, Carlos Chandía, Juan Villamán, Rene Rosales, Elisa Figueroa, Galvarino Arqueros, Eduardo Lara, Luis Font.
 

INTRODUCCIÓN

Un 1º de Mayo hace 118 años se inició en Chicago Estados Unidos, una gran movilización obrera, convocada para exigir a los patrones 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de recreación. Culminaba así un proceso iniciado decenas de años antes en distintos países, Inglaterra y Francia entre ellos, por trabajadores de diversas áreas de la economía, afectados por un elemento común. La explotación de la que eran victimas. La obtención de la jornada de ocho horas diarias de trabajo, probaba a los trabajadores del mundo que una meta es alcanzable cuando hay unidad, formación, organización y lucha.

Nuestro país no es la excepción en esta lucha histórica. Ya desde 1829 nacieron instrumentos que fueron educando y formando la conciencia social y luego encabezaron la pelea por las reivindicaciones mas sentidas de los trabajadores. Con el paso de los años y bajo distintas formas de organización y acción sindical se fue construyendo una legislación laboral que llegó a ser ejemplo en América Latina.

El golpe de estado de septiembre de 1973, significó la anulación de casi doscientas leyes que protegían nuestros derechos, puso en la ilegalidad a las organizaciones sindicales y persiguió a nuestros dirigentes. El capital no perdona a quienes lo desafían..

La necesidad de la unidad para salir del drama que se vivía se impuso, más allá de cualquier posición particular. Era fundamental constituir un instrumento lo mas amplio posible, que devolviera la confianza en la organización y permitiera retomar las demandas mas sentidas por los trabajadores y luchar por su restitución.

No estuvimos ajenos a ese proceso y en 1981 constituimos una organización para unificar a nuestro sector, planteándonos además la necesidad de integración y unión con otros. Trabajamos por la recuperación democrática pero muy luego de “recuperada” ésta, comenzamos a darnos cuenta que no había ni unidad real ni una disposición para luchar todos a una.

Los que se habían unido contra la dictadura, tomaban caminos paralelos, los trabajadores fueron llevados, aún sin consultarlos, a participar de diversos proyectos, proyectos que - digámoslo honestamente - no tienen ni tuvieron como primera e irrenunciable prioridad los problemas y demandas de la clase trabajadora.

ANTECEDENTES GENERALES

Los primeros datos, una vez que entró en vigencia la ley que reguló el accionar de las organizaciones sindicales, establecen que en 1932 el número de sindicatos registrados es de 421 y representan a 54.801 trabajadores (promedio 130 socios por organización).

En el año 1955 hay 305.192 afiliados distribuidos en 2177 sindicatos, lo que da un promedio de 140 socios por sindicato. (Muchos de ellos concurrieron a la constitución de la Central Única).

Es en 1973 cuando se llega al más alto grado de participación. Los sindicatos suman 6697 y representan a 940.035 trabajadores (140 socios por cada organización en promedio). Si consideramos que la fuerza de trabajo activa a esa fecha era de 2.695.566 tenemos como resultado que un 39% se encontraba organizado en sindicatos.

Después de 30 años, los resultados del accionar de la dictadura y de la perdida de credibilidad de los trabajadores en la organización sindical son evidentes. A diciembre de 2002 el número de sindicatos es de 16.795 y representan a 724.065 trabajadores (43 socios por sindicato). De estos sindicatos no más del 60% está activo. La fuerza de trabajo activa a esta fecha es de 5.877.149, lo que indica que solo el 12,3 % de los trabajadores está organizado y si se hiciera un trabajo de actualización y regularización, dicha cifra apenas superaría el 5%.

LOS TRABAJADORES Y LA LEGISLACIÓN LABORAL

Los logros obtenidos hasta 1973 en el plano jurídico laboral no fueron menores. Ninguno de ellos es fruto de la gracia o la buena voluntad de los gobiernos o los patrones. Se deben en particular a la perseverancia y a la capacidad de lucha de los trabajadores. Escribió Jorge Rojas en su libro “El Sindicalismo y el Estado en Chile”

”Hacía 1924 planteaba Arturo Alessandri en un discurso:” Entre nosotros es indispensable la pronta dictación de leyes que contemplen los intereses de patrones y obreros, como un antídoto para los espíritus subversivos, que desean y persiguen la disolución del orden social. Estableced el equilibrio social por medio de leyes justicieras que contemplen las reivindicaciones del proletariado y dejad, en seguida, que vengan los elementos anárquicos y subversivos a predicar y gritar sus teorías; veréis como se estrellan impotentes contra la justicia social, que es paz, que es tranquilidad, que es orden, equilibrio y armonía.

Así, en 1924 y luego del golpe militar dado por Ibáñez se promulgaron las siguientes leyes que venían siendo discutidas desde 1920, y que tenían como objetivo declarado apagar la lucha obrera o disminuirla al menos.

4053 sobre contrato de trabajo, 4054 sobre seguro obligatorio de enfermedad, invalidez y pensión de vejez, 4055 sobre indemnización por accidente del trabajo y enfermedades profesionales, 4056 sobre juntas de conciliación y tribunales arbitrales 4057 sobre organización sindical, 4058 sobre cooperativas y 4059 sobre contrato de trabajo de empleados particulares.

Finalmente en 1930 hace su aparición el primer Código del Trabajo, cuerpo legal que fue siendo enriquecido con aportes de algunos parlamentarios comprometidos, que respondían a la fuerza desarrollada por la organización sindical. Todo se vio abruptamente cercenado con el golpe militar de 1973.

El abogado Oscar Gajardo, que se define como “hombre de derecha, democrático y rebelde”, elaboró un texto que tituló “ El derecho Laboral Arrasado “, trabajo que fue publicado en julio de 1988 por “Revista Análisis”. Dice Gajardo:

Creo que el derecho laboral chileno, que llegó a ser un ejemplo en el mundo se desarrolló, en el sentido de dar mas justicia a los trabajadores, a partir de la década del año 20.

Esto ocurrió en todos los gobiernos sin excepción, fueran de derecha, centro o izquierda. Lo increíble es que el trabajo de mas 50 años, hecho por innumerables parlamentarios, con la contribución de especialistas, con la acumulación de la experiencia histórica, sea demolido de la noche a la mañana por cuatro señores soldados, asesorados por el inefable José Piñera”

Mas de 180 leyes fueron derogadas y esto afecto a todos los sectores laborales fueran públicos o privados.

NUESTRO SECTOR Y LA ORGANIZACIÓN SINDICAL

En un estudio de junio de 1927 se calculó a la población activa de Chile en 1.125.491 y su composición era la siguiente: Empleados Públicos 68.451, Empleados particulares 71.183, Obreros: 778.616 e Independientes (Profesionales, artesanos y pequeños comerciantes) 207.241.

Dentro del rango “obreros” se encuentran entre otros:

Servicio Domestico 135.614, Minas 85.640, Industria Fabril 74.734 y Agricultura 186.915.

Llama la atención que mientras áreas como “minas” aparecen con una subdivisión entre cobre, salitre, carbón y otros, el ”Servicio domestico” aparezca como un todo sin subdivisiones. ¿A quienes integraba?,. Es probable que dentro de este sector estaban los trabajadores gastronómicos hoteleros, de los almacenes, el comercio y diversos servicios que por esa época se entregaban.

Por su parte la “Industria Fabril” la componen la alimentación, confección y vestuario, gas electricidad y otras, siendo la “alimentación”quien ocupa mayor número de trabajadores.

Solo a contar de 1930, y luego de la promulgación de la ley 4057 las organizaciones sindicales comienzan a ser censadas. Antes solo existían antecedentes generales, como un informe de 1925 en que se muestra el tipo de organizaciones sindicales que se habían constituido.

Este informe da cuenta que existe organización en los trabajadores ferroviarios, del carbón, metalúrgicos, salitreros, marítimos, obreros agrícolas y tranviarios. Todos, salvo los ferroviarios y algunas áreas menores no definidas, son participes de la FOCH y suman 102.000 trabajadores.

Sin información escrita que lo confirme por ahora, se cree que es a inicios de 1920 que se estructura la primera organización de trabajadores del gremio. Esta es de carácter mutualista y agrupa a los trabajadores de cocina y lleva por nombre “del arte culinario”.

Es una organización cerrada, que permite solo el ingreso de los maestros, descartando a los demás trabajadores vinculados a la cocina (ayudantes, aseadores, etc).

En 1927, el 01 de septiembre, se constituye en Santiago el Sindicato Profesional de empleados de hoteles y ramos similares. Un acta de este Sindicato de 21/11/1932 da cuenta de la recepción de correspondencia de la Confederación Sindical de Empleados de Hoteles de Chile que les informa de un triunfo gremial del Sindicato Profesional Gastronómico de Viña del Mar. Puede concluirse que ambas organizaciones son anteriores a 1930.

También aparece en algunos textos el Sindicato Interempresa de camareros y mensajeros,. que obtuvo su personalidad jurídica en Julio de 1944.

Similares ejemplos de organización se dieron en Valdivia, Chillan, Temuco, Talca, Curico, el grueso de ellas constituidas entre los años 1940 a 1950. La mayoría repitiendo el esquema del arte culinario, o sea organizaciones por oficio y muy cerradas.

El momento mas importante para este sector de trabajadores está en la aprobación de la ley 7.388 del 21-12-1942, que estableció el porcentaje legal por consumo, que iba directamente a los trabajadores garzones, generando a su vez una discriminación al resto del personal que siendo parte del proceso de servicio no es beneficiado con este porcentaje..

A 1970 existen 53 sindicatos, ubicados en todos los lugares de concentración turística del país desde Arica a Punta Arenas.

Al momento del golpe no existía una sola y gran organización que nos representara. Se limitaba nuestra estructura a sindicatos de garzones en varias regiones del país, un par de Federaciones y algunas orgánicas por oficio.

CTGACH – COTIACH – MOSICAM – CGT

Solo una organización, con características mas amplias en cuanto a composición y unitaria por su gestión, logró fructificar y fue el Sindicato Provincial Gastronómico de Santiago, constituido en 1971 con 1240 socios y que a septiembre de 1973 tenía más de 9.000 afiliados. Este Sindicato es en los hechos una Federación, ya que a él se encuentran incorporados diversos sindicatos industriales. Se constituye en la base de lo que sería posteriormente la Confederación Nacional de Trabajadores Gastronómicos, Hoteleros, de la Alimentación y Actividades Conexas.

2 años después de la constitución de la CTGACH y producto de la exigencia legal de entonces, que obligaba a las organizaciones afiliadas a una Federación o Confederación a realizar el proceso de afiliación cada 2 años, se debe pedir una prorroga y se realiza el proceso en Noviembre de 1983, manteniendo su vigencia la organización al lograr reunir el mínimo exigido por la legislación para la existencia de una Confederación, 20 sindicatos. Nuestros socios no alcanzaban al millar.

Entre 1985 y 1989, producto de una campaña de crecimiento que nos lleva a algunas regiones del país, mantiene su vigencia la organización y se incorporan sindicatos de la industria alimenticia y los primeros sindicatos del área de supermercados. De la misma manera la merma es importante toda vez que la inestabilidad de las empresas genera perdida de puestos de trabajo y aumento de los abusos.

Pese a que en 1988 vivimos una severa crisis en el Directorio Nacional de la organización, debido a que los responsables de departamentos no cumplían a cabalidad con su rol de dirección, lo que nos había transformado en una estructura bastante burocrática y displicente, el V Congreso Nacional que culminó el 2 de octubre de 1989, hace una evaluación del período e indica que “26 sindicatos iniciaron el camino en 1981 con algo mas de 1500 afiliados. Congreso a Congreso, perdimos unos y ganamos otros. En Abril de 1988, 37 sindicatos y casi 4.000 afiliado se aglutinaban en torno a CTGACH

Nuestro trabajo no decayó pese a las dificultades. El informe central al IV Consultivo Nacional dice que: “1989 lo terminamos con 56 sindicatos afiliados y 7.800 socios.

De estos sindicatos 8 ya no están con nosotros ya sea por quiebra o cierre de la empresa o por inactividad permanente del Sindicato”

Hemos dicho que hicimos un proceso de discusión interna, quizás no todo lo profundo que debió ser, pero los resultados fueron bastante positivos. Cuenta de este proceso se da en el informe central al VI Congreso de la CTGACH (fin de Setiembre de 1991):

“… Cambiamos nuestra modalidad de trabajo, dejamos de lado el trabajo de cúpula y nos fuimos a la base. Resolvimos dotar a los trabajadores de una organización en el mas amplio sentido de la palabra. No trabajaríamos para responder a la coyuntura solamente, sino que nos abocaríamos a entregar respuesta a las necesidades de nuestros representados.

A esa fecha (agosto de 1988) había 35 sindicatos afiliados con un poco mas de 3.500 afiliados. Iniciamos este VI Congreso nacional con 103 sindicatos afiliados y

10. 516 asociados. Se han incorporado sindicatos de cecinas, supermercados, galletas, reponedores de panaderías, mas empresas de alimentación industrial, mas establecimientos gastronómicos y mas hoteles”

Pasados algunos años desde que se iniciara el proceso de transición a la democracia, proceso inconcluso pese a las opiniones en contrario que dan las autoridades políticas, tuvimos una caída en nuestro crecimiento, particularmente en los años 1993 a 1995. Esto debido a la desafiliación de importantes sindicatos, cuestión que también mermó nuestras finanzas.

La rectificación no demoró, se logró cierta estabilidad orgánica, se hicieron importantes cambios en la composición del CDN y el resultado fue auspicioso en términos de crecimiento y participación.

Esto queda ratificado en la Convocatoria al VII Consultivo Nacional de Julio de 1997 donde se dice que: En 1995 contábamos con 95 sindicatos afiliados, desde Arica a Punta Arenas. A este consultivo llegamos con 118 sindicatos afiliados y 8 acuerdos de afiliación. Hace 2 años teníamos 8.532 afiliados, hoy somos 10.589”

No está demás hacer notar a nuestros compañeros que también tuvimos una dura pelea en 1996, ante la decisión del Partido Comunista de sacar del cargo de vicepresidente de la CUT al presidente de la Confederación, hasta entonces militante de ese partido y que renunciara a tal condición al no aceptar ser censurado por denunciar públicamente los abusos a trabajadores en un organismo de derechos humanos, así como la vista gorda que se hizo a denuncias sobre corrupción al interior de la CUT.

Esta medida arbitraria provocó la reacción de nuestro directorio quien expresó, a nombre del gremio, su rechazo a tal medida y lamentó que los partidos políticos saquen y pongan dirigentes, pasándose por alto el sentir y la opinión de los trabajadores y quieran silenciar lo que no les conviene.

El IX Congreso de 1999 hizo definiciones de fondo. No solo llegábamos al último encuentro sindical del Siglo XX, sino que nos habíamos propuesto dejar establecido claramente nuestro rol, de cara al siglo XXI.

Es en este mismo año en que formalizamos la constitución del MOSICAM y se produce una explosión de organización que no se detiene hasta hoy.

No solo es el hecho que se generó un instrumento desde la propia base sindical sin apadrinamiento de nadie, lo mas importante es que nuestro Congreso Nacional junto con ratificar la participación en el MOSICAM, fija la conducta que se debe tener con la CUT y aunque mantiene la afiliación a este referente, deja claro que no renunciamos al camino propio.

El Congreso Extraordinario del año 2001, mostró que pese a las dificultades se podía avanzar. De hecho nos habíamos propuesto crecer en 1.000 nuevos socios y el informe central a este congreso dice que ”entre el anterior Congreso y este recibimos 25 nuevos sindicatos con un total de 1.138 socios. Las bajas fueron menores y en la mayoría de los casos se deben a termino de giro en las empresas”.

Lo mas importante de este periodo es el avance en el área de los servicios (transportes de valores, reponedores, entre otros) y la afiliación de algunos sindicatos que no corresponden a nuestra áreas de trabajo tradicionales.

Antes del Congreso han nacido la FENATEVECH y la FESEP, organizaciones que se constituyen con sindicatos que participan del trabajo del MOSICAM.

En esta etapa el trabajo con el MOSICAM se profundiza, ya somos como una sola organización en diversas actividades, siendo las mas importantes los programas de radio y el informativo mensual “ La Voz de los Trabajadores”. Participamos juntos en movilizaciones sociales y hacemos nuestras propias actividades en la calle. Los recursos de la organización y sus materiales están puestos a disposición de la causa común, la defensa de los trabajadores. La unidad no es una quimera, se puede construir.

Las marchas y otras actividades de movilización y denuncia cuentan con una bandera única, la del MOSICAM. Ahí COTIACH, FESEP, FENATEVECH, HIPICOS, FETRASER, somos uno y lo hacemos notar en cada lugar a donde vamos..

Dice un informe del MOSICAM, del año 2002:

Hemos logrado en estos años todo lo que nos propusimos. Instalamos en la conciencia de miles de personas la idea de que no está todo perdido.

Cientos de miles de cartillas se han entregado por el país, nuestros teléfonos de denuncia directa reciben mas de 20 llamadas diarias, los programas de radio cuentan con cientos de auditores, llevamos un mensaje de pelea, de esperanza a mucho hogares y eso es un enorme merito. Las exposiciones educativas que hemos instalado en la calle, han permitido que mucha gente que no tenía idea de sus derechos hoy mire su futuro con un poco mas de confianza. La COTIACH ha hecho un generoso aporte en recursos y medios, pero no los ha cuantificado ya que al ser parte del MOSICAM asume con total compromiso las resoluciones y se las juega por sacarlas adelante. Nuestro es el desafío que el proyecto fructifique en el corto plazo”.

La realización del VIII Consultivo Nacional el año 2003, ratificó todo lo que se venía planteando desde la base de COTIACH. Fue ratificada por abrumadora mayoría la desafiliación de la organización de la CUT (97%) y se entregó a la dirigencia el mandato de avanzar en la unidad generando un instrumento que nos represente.

Dijo el informe Central al X Congreso de la COTIACH:

” Llegamos a este Congreso, que es a la vez el I de la CGT, con la tarea cumplida.

5 federaciones constituidas, 3 federaciones en proceso, 301 sindicatos afiliados y 14.305 trabajadores representados en ellos. Son bastante los que están en receso o participan esporádicamente serán rescatados y nos engrandeceremos aún más.

Pero son miles, millones de trabajadores los que no están organizados. Ellos son nuestro objetivo principal, a ellos debemos dedicar nuestro esfuerzo de aquí en adelante”.

NUESTROS PRINCIPIOS NO HAN CAMBIADO

La Confederación Nacional CTGACH es constituida por 21 sindicatos el 28 de Octubre de 1981. En la parte final del documento central a la asamblea constituyente se expresa:

”La labor empezada el 18 de junio de 1981, es la que hoy vemos materializarse con la presencia en esta sala de dirigentes que han llegado hasta este primer Congreso gastronómico, dispuestos a dar vida a nuestra Confederación gremial y que, sin duda, no solo será un aporte para nuestro gremio sino un factor de unidad para todos los trabajadores que quieren ser sujetos y actores en el desarrollo del país y por lo mismo ser respetados y escuchados por las autoridades por lo que son y representan en la vida nacional”.

Es el principio de la independencia que ha guiado nuestro actuar. Nunca fue un secreto para los trabajadores la posición política de sus dirigentes. Sin embargo, cada vez que un partido político propuso un nombre para cargos sindicales que iban mas allá de la Confederación, esta propuesta fue presentada a los dirigentes y trabajadores y fueron ellos los que en definitiva autorizaron a sus dirigentes a asumir responsabilidades. En el informe Central al VIII Congreso de 1995 se decía claramente: “La Confederación tiene un solo principio. No se permite la discusión política partidista al interior de nuestros eventos. No somos una organización que pertenezca a algún partido político. Cada quien piensa y milita donde se siente identificado. Decimos claramente que los partidos deben estar al servicio de los trabajadores, no estos al servicio del partido. De allí nadie nos sacará, así nos conocen y así nos verán actuar siempre”.

Fue el principio de unidad la piedra angular de la gestión de la CGTACH y lo es hasta ahora. Por eso fuimos participes activos de la Coordinadora Nacional Sindical, del Comando Nacional de Trabajadores y concurrimos como fundadores a la constitución de la Central Unitaria de Trabajadores. Con acuerdo y respaldo de nuestras asambleas se ocuparon cargos en el Directorio Nacional y el Comité Ejecutivo de la CUT, compañeros nuestros participaron en comisiones y manifestaciones de la CUT e incluso uno de los nuestros ocupo la primera vicepresidencia y la presidencia (s) de la multi sindical.

El informe central al VI Consultivo Nacional de Octubre de 1994, realizado en Cartagena ya había dado las primeras luces sobre el objetivo que perseguía nuestra organización, se desprendía el gremio de algunas visiones sectarias y se abría a asumir como una obligación efectiva la unidad como concepto y como forma de actuar. Decía dicho informe:

“ Cuando se constituyó la Confederación su fuerza fundamental radicó en la gastro hotelería. Avanzado el tiempo se incorporó la alimentación y algunos sindicatos de empresas relacionadas. Los cambios han sido diversos, por una parte se fortaleció la alimentación y se estancó el crecimiento en otras áreas, asimismo hemos podido constatar la diversificación de las empresas. En efecto son varios los casos de empresarios gastronómico hoteleros que tienen intereses en empresas de servicios (aseo industrial, arriendo de autos de turismo, agencias de viajes, alimentación a industrias, confección y vestuario), ocurriendo algo similar en los otros sectores, como el caso del grupo que controla Hoteles Carrera que también tiene intereses en la metalurgia y las pesqueras.

“ Son cientos los sindicatos que no tienen orgánica mayor, miles los trabajadores que están sin organización, ha sido política nuestra apoyar a todos quienes buscan organizarse, hagamos nuestra también la política de invitarlos a incorporarse a nuestra causa” .

¿No es acaso esta una gran convicción unitaria?

Es esta misma Confederación, CTGACH ya transformada en COTIACH, la que llega en 1999 junto al Sindicato textil El Aguila, y luego de algunas movilizaciones unitarias, a la conclusión de que debe generarse un instrumento que ordene el actuar de los descontentos. Nacería al poco tiempo el MOSICAM, que dice en uno de sus primeros documentos:

“Nacemos como una respuesta a la deficiente o nula gestión del sindicalismo vigente, la que es producto de la larga crisis que este atraviesa, en torno a los problemas de los trabajadores de distintos sectores de la economía.

Nos convoca y une el convencimiento de pertenencia a la clase de los trabajadores.

Sin nuestra participación nada funciona ni se desarrolla, sin embargo estamos privados de una serie de derechos básicos y recibimos de parte de los dueños del capital, de nuestros patrones, un mal trato y la profundización de la explotación de nuestra fuerza de trabajo.

Nuestro principio fundamental, la unidad, se refleja entonces en el camino seguido por la CTGACH, COTIACH, MOSICAM y finalmente CGT. Hoy estamos en una de las etapas finales de ese proyecto de trabajo unitario, que quizás tuvo su origen por allá por 1927, cuando se hizo el primer trabajo de ubicación por oficio de los trabajadores.

Con la CGT estamos ciertos que entregamos a los trabajadores chilenos una estructura que es por sobretodo unitaria, amplia, independiente, autónoma e incorruptible.

Ese ha de haber sido el sueño de nuestros antecesores y la tarea que estamos dejando a quienes nos sucederán en el trabajo sindical.

El último paso será concretar el sueño de Luis Emilio y Clotario, una Central Única de Trabajadores, desprendida de todo aquello que no sea la lucha por la dignificación de los trabajadores

LA LUCHA POR NUESTRAS REIVINDICACIONES

El trabajo previo a la constitución de la Confederación, implicó decenas de reuniones, temores y miedos, no expresados a veces para no asustar a los demás. Los valientes compañeros y compañeras que se la jugaron para lograr el nacimiento de CTGACH han de estar en nuestros corazones por siempre.

Una de las principales reivindicaciones de la naciente organización está relacionada con la recuperación de la ley 7.388, del porcentaje legal. En sus inicios la Confederación debió defender con su equipo jurídico la aberración dictada por la Dirección del Trabajo, que establecía que los garzones no tenían derecho a vacaciones pagadas toda vez que su sueldo no era responsabilidad del empleador sino de los clientes que pagaban el 10% en sus cuentas. Con todo la Confederación fue muy clara en su demanda a este respecto. Se planteo que la reivindicación sería la restitución del porcentaje, pero que este debía ser distribuido entre todos los trabajadores que laboraba en los establecimientos del ramo, en base a un sistema de puntos, el que debía considerar también a los trabajadores con sueldo fijo ( Primer Congreso 1981).

También la organización expresó con fuerzas su rechazo a la implantación de las AFP y sostenía que “debemos exigir el retorno al antiguo sistema previsional introduciéndole, como es natural, las modificaciones necesarias para superar los vicios y errores de que adoleció y que con justificada razón los trabajadores veníamos exigiendo a todos los gobiernos” (Primer Consultivo 1983)

Nuestra organización, desde su constitución, hace suyo en todas sus partes el Pliego Nacional levantado por la Coordinadora Nacional Sindical y el Comando Nacional de Trabajadores. Estas demandas están expresadas en la Plataforma de Lucha de la Central Unitaria de Trabajadores, cuando se constituyó en 1988, demandas que tienen plena validez, pero que parecen olvidadas por los mismos que las levantaron:

Derogación del plan laboral y restablecimiento de la legislación vigente a 1973, negociación colectiva por rama de actividad, eliminar la disposición que permite al patrón contratar reemplazantes durante la huelga, reincorporación de los trabajadores despedidos injustificadamente, indemnización por años de servicio sin tope, bonos de locomoción y de colación..

El III Congreso, efectuado en Octubre de 1985 fue categórico y marcó la pauta para los años que venían, prueba de ello es que esta resolución fue ratificada en 1987 y 1989.

Se resolvió:“Reforzar la movilización del gremio por la defensa de sus derechos y reivindicaciones económicas y sociales y luchar resueltamente por la vuelta a la democracia en nuestro país, único camino válido para reconquistar todos los derechos arrebatados a los trabajadores”.

De algunas huelgas hoteleras durante los primeros años de la década de los 80 pasamos a huelgas en otros sectores como gastronómicos, alimenticios y servicios. Rocofrut en Curico, Copasin en Santiago, Hotel Antofagasta en Antofagasta, Establecimientos Savory y Fritz en el centro de Santiago, Hoteles Carrera, Chilex Club de Chuquicamata, son algunos ejemplos de lucha.

No solo se reivindicaba el pliego en la empresa sino también las demandas de nuestro Pliego Nacional, levantado en el verano de 1986.

El informe central del Tercer Consultivo en 1988 dice: “Las huelgas mostraron la disposición de los trabajadores y tuvimos que ser críticos en el análisis. Lo que nos tenía frenados ¿era la tibieza de los trabajadores o falta de decisión de la dirección?. El 8 de junio y el 28 de septiembre son fechas importantes, incluso históricas. Superamos el miedo, el temor a las represalias y exigimos en los lugares de trabajo y en la calle, respuestas a nuestras exigencias. Estamos pidiendo lo que es de derecho y se nos arrebató, por eso es asumido, por eso no puede dejarse de lado, por eso hoy nuevamente la consigna es justa – Por nuestro Pliego Nacional, Movilización Permanente”

El V Congreso en Octubre de 1989, entrega la primera evaluación y cuenta de un período de tiempo ( lo que deja al desnudo algunas de nuestra imperfecciones, como es la carencia de estadísticas y acciones diversas de la organización)

“Entre 1987 y 1989 se han realizado 48 negociaciones colectivas en empresas, desde 25 y hasta 400 trabajadores. El número de trabajadores involucrados fue de 5.748.

De este total fueron despedidos al termino de la negociación 1.107 trabajadores.

Logros obtenidos, según lo planteado en nuestro Pliego Nacional:

Sueldos mínimos superiores a lo fijado en nuestros eventos nacionales

Gratificación garantizada, reajustes iniciales correspondientes al IPC acumulado, Bonos de locomoción de 2 y 4 pasajes diarios, permisos sindicales de cargo de las empresas, reajustabilidad 100% IPC y superiores, Uniformes y colación, Aguinaldos de Fiestas Patrias y Navidad.

De la misma manera aún no logramos reivindicaciones como:

Las 8 horas diarias de trabajo, Recuperación del 10%, Bono de vacaciones, Indemnizaciones sin tope, facilidades para estudio y capacitación

En el VIII Congreso de 1995 se vuelve a hacer una evaluación general de las negociaciones, previa ratificación del Pliego Nacional.

“Decenas de negociaciones colectivas se han desarrollado, un resultado es el mas decidor de todos. Mientras la media nacional de reajuste no supera el 3,5% nuestro promedio real como organización llega a 7,5% inicial, habiendo en algunos casos superado el 10%.

En algunos contratos colectivos se ha incorporado indemnización por años de servicio sin tope. Se está superando el monto gubernamental de aguinaldos en fiestas patrias y navidad.. Hemos tenido que asumir huelgas en la industria de la galleta, pastelerías, alimentación, restaurantes y hoteles. Para sostenerlas promovemos con fuerzas los fondos de resistencia y la solidaridad activa”.

El primer Congreso de CGT, en el 2004, da cuenta de la plena vigencia de nuestras demandas históricas y ratifica por unanimidad lo que denominamos desde ahora “el Pliego Básico de los Trabajadores Chilenos”:

** 8 horas diarias de trabajo, 8 horas de descanso, 8 horas de recreación

** Pago de los sueldos cada 30 días

** A igual trabajo de la mujer y el hombre, igual remuneración

** Contrato de trabajo y previsión para todo el que trabaja para un empleador

** Gratificación garantizada de 4,75 ingresos mínimos anuales, pagada en doceavos.

** Eliminar la facultad de declarar y no pagar las cotizaciones a la AFP y el aporte al Seguro de Cesantía.

** Pago inmediato y total de la indemnización, sin tope por años de servicio y sin descuento por seguro de cesantía

** Colación, locomoción y ropa de trabajo para todos los trabajadores, independiente del tipo de contrato.

** Hacer de cargo del empleador el aporte del 0,6% del seguro de cesantía

** Reconocimiento al Sindicato como único actor valido en los proceso de negociación colectiva.

** Derecho a huelga efectiva, sin reemplazos ni represión policial

** Derecho a sala cuna y a amamantar a los hijos, sin mínimo de trabajadoras por empresa.

** Establecer como punto inicial de negociación, los beneficios adquiridos en anteriores negociaciones.

Además:

* Llamamos a nuestros compañeros a crear los fondos de resistencia en cada sindicato, para sostener las huelgas, ya que esta sigue siendo la herramienta para exigir del patrón respuesta a nuestras demandas.

* Es necesario fortalecer los sindicatos interempresas y desde ellos desarrollar la negociación colectiva con grupos de trabajadores

Estas demandas, unidas a las particulares de cada federación son las banderas de la lucha reivindicativa que levanta nuestra CGT. Somos orgullosos herederos de los compañeros que nos antecedieron en esta lucha.

COMO APOYAMOS A LOS TRABAJADORES

Desde su constitución la Confederación se propuso responder a sus asociados mas allá de las comunes demandas de asesoría jurídica y laboral. Queríamos ser más que asesores de negociación colectiva y un equipo de apoyo a los despidos. Queríamos ser y somos, una organización por y para a los trabajadores.

En el transcurso de estos años se han realizado concursos de poesía, pintura y danza para niños, concursos de coctelería y maratón de garzones, actividades recreativas y culturales con participación de hijos y cónyuges. El deporte fue y será importante en nuestra organización, por lo mismo y para profundizar y mejorar el trabajo se constituyó el Club Deportivo CGT Chile, a inicios del año 2006.

En la capacitación siempre hemos estado adelantados a otros. Nuestra Escuela Profesional entregó conocimiento y nuevos oficios a mas de 1.000 trabajadores. En esta nueva etapa ya sacamos la primera promoción en la Escuela de Computación y nos aprestamos a iniciar los cursos de ingles básico.

La Escuela Formadora de Dirigentes L. E .Recabarren fue el primer instrumento de formación levantado por todos desde el MOSICAM. A tres años de su inicio y, mas allá de los naturales desajustes que se tienen cuando se comienza a formar un equipo, nos ha permitido entregar y/ o mejorar los conocimientos de nuestros compañeros en áreas como negociación colectiva, historia del movimiento, contabilidad y otras materias necesarias en el día a día de los dirigentes.

Todos los sindicatos que se incorporan a nuestra Confederación saben de antemano que ésta cuenta con una importante red de profesionales, que los apoyaran cuando sea necesario.

Los servicios que se ofrecen tienen costos, pero estos son inferiores a los que hay en el mercado. Es posible sostenerlos porque los profesionales que están junto a nosotros están comprometidos con la causa de los trabajadores.

SÍNTESIS DE 25 AÑOS DE LUCHA

La COTIACH no desaparece, como no lo hizo la CTGACH ni lo hará la CGT. Son importantes instrumentos sindicales que jugaron y jugarán un rol en la historia de nuestro sindicalismo.

Los gastronómicos hoteleros, gestores del proceso orgánico que hoy cumple 25 años de vida y los trabajadores vinculados a ese sector, reconocerán filas en la Federación de Trabajadores del Turismo y desde allí seguirán luchando por engrandecer la CGT. Lo mismo harán las trabajadoras y los trabajadores de los servicios, de la industria alimenticia y del comercio, en sus Federaciones ramales.

Todos ellos han de tener la satisfacción de la tarea cumplida, esa que se encargaran de solidificar y acrecentar quienes se han incorporado, desde las mas diversas áreas de producción y servicios, como son textiles, metal mecánicos, plásticos, madera e institutos de formación, entre otros.

Plantearse la UNIDAD implica estar dispuestos a darlo todo por el objetivo final y hemos dado prueba de ello, sin embargo no aceptamos ni aceptaremos la unidad para componendas o alianzas de corto plazo.

Decirse CLASISTAS es entender que los trabajadores son los actores fundamentales y que a ellos nos debemos, mas allá de las visiones particulares que validamente se pueda tener.

La AUTONOMÍA y la INDEPENDENCIA son principios grabados a fuego en nuestra organización y siempre guiarán nuestro trabajo.

Dice nuestro Programa:

El tiempo de espera terminó. Nadie, sino los trabajadores mismos, unidos, organizados y activos – hará los cambios que el sindicalismo y la sociedad en su conjunto necesitan.

A la crisis de la organización sindical, respondemos con la constitución de ésta organización que encarna lo mas sentido por la clase trabajadora.

A 25 años de su fundación la organización sigue viva, luchando y creciendo

Santiago, Octubre de 2006


 Cronología de la organización

1971. Constitución de sindicato gastronómico hotelero y ramos similares de la provincia de Santiago.

Primer directorio fue de 11 dirigentes y lo presidio en sus inicios el compañero Neira, de Hotel Carrera. Se afilió a la CUT y la FSM

Inicios de 1975. Sindicato provincial gastronómico se reactiva, primer presidente, Manuel Caro. Durante los años siguientes participan también en este proceso, Olga Hernández, Aída Naranjo, Arsenio Angulo, Rene Rosales, Luis Font, dirigentes de algunos sindicatos del gremio gastronómico hotelero, más Galvarino Arqueros y Eduardo Lara como secretarios técnicos

1981, 18 de junio. Se constituye la comisión organizadora de la Confederación, integrada entre otros por Aurelio Castro de Restaurante Safari, Alfonso Seguel y Manuel Caro del provincial gastronómico, Arsenio Angulo del Restaurante Autogrill.

28 de octubre de 1981. Asamblea Constituyente de la Confederación Nacional de Federaciones y Sindicatos de Trabajadores Gastronómicos Hoteleros la Alimentación y Actividades Conexas, CTGACH

31 octubre de 1981. Se elige primer directorio, preside Manuel Caro, secretario Ángel Catalán, tesorero Arsenio Angulo, vicepresidentes Samuel Moya, Hotel Carrera, Ernesto Sotelo Hotel Sheraton. Directores: Olga Hernández, Virginia Lafferte, Flor María Jorquera, Alamiro Flores, Aurelio Castro, Alfonso Seguel, Juan Villamán, Eduardo Alvarado.

La Confederación ha tenido dos presidentes en su 25 años -más allá de reemplazos y subrogancias-.

De octubre de 1981 al 27 de julio de 1988: Manuel Caro Castro.

De 28 julio 1988 a la fecha: Manuel Ahumada Lillo.

20 de agosto de 1988, CTGACH es fundadora de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile.

En abril de1997, CTGACH se desafilia de la FSM.

6 de noviembre de 2003, COTIACH se desafilia de la CUT,

25 de septiembre de 1998, pasa a llamarse Confederación Nacional de Federaciones y Sindicatos de Trabajadores de la Industria Alimenticia, Turismo Gastro Hotelera, Similares y Derivados COTIACH. En 2001 pasa a ser de la Industria Alimenticia, Comercio y Servicios, COTIACH.

Finalmente, el 27 de octubre de 2004, pasa a ser Confederación General de Federaciones y Sindicatos de Trabajadores, CGT-MOSICAM.