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Huelga de Textil Talinay
El
día 27 de marzo, los trabajadores de la empresa Textil Talinay iniciamos
una huelga legal cansados de los abusos de la empresa y de no encontrar
respuestas favorables a las múltiples necesidades que en la actualidad nos
aquejan, y menos una respuesta concreta y favorable al proyecto de
Contrato Colectivo que fue presentado por el Sindicato.
Luego de 16 días de
iniciada la huelga, la empresa tuvo que cambiar su discurso y llamar a los
trabajadores a firmar el nuevo Contrato Colectivo. Más que los puntos en
negociación,
queríamos dignificar nuestro trabajo, ser dignos, nada más, pero nada
menos.
Este empleador desde el
inicio del Sindicato no ha hecho otra cosa que hostigar a quienes
libremente se organizaron, esta es su segunda negociación y su segunda
huelga.
Desde el 1º día de
iniciada la huelga nos dimos cuenta que la organización, es el instrumento
que efectivamente nos llevará a defender nuestros derechos, y ante eso no
hay nada que nos pudiera dividir, ni menos aminorar las ganas de dar la
pelea, aú n
sabiendo que el resultado económico era incierto.
Hoy, y luego de terminada
la huelga, nos sentimos orgullosos de lo que logramos, es el momento de
reflexionar en todo lo que nos ocurrió, acerca de lo vivido en este
proceso y recordar las innumerables muestras de solidaridad que nos
brindaron, particularmente de nuestra Confederación, la CGT, la que fue
fundamental para conseguir nuestras aspiraciones, los distintos dirigentes
de Sindicatos y socios de los mismos, quienes se acercaron a compartir con
nosotros, la compañera dirigenta poblacional
de
la COPOL, una ciudadana argentina quien estaba de paso por Chile visitando
a su hija y pasó a almorzar con los que estábamos en huelga, el anónimo
señor quien llego con 30 empanadas para el almuerzo, etcétera. Todos
quienes con muchas ganas y alegría le dieron una cara distinta a nuestra
huelga. Todos ellos se encargaron de reafirmar que la lucha de la clase
trabajadora no ha muerto, aunque siempre es insuficiente la acogida de los
actores sociales que debemos cultivar la necesaria unidad para lograr los
objetivos planteados, en base a las necesidades de los trabajadores.
Alcanzamos
a estar 16 días en huelga, los que fueron muy duros. Hubo días de mucho
calor, frío y lluvia. La gran mayoría de los socios del Sindicato nunca
habían estado en otra huelga, pero los más jóvenes se dieron a la tarea
diaria de colgar los carteles y pancartas. Fueron los encargados de salir
con los tarros a pedir las necesarias monedas para el tecito y el pan,
para nuestra olla común. Las mujeres nos dimos a la tarea de preparar los
alimentos y de meter bulla con lo que fuera, y mantener la moral en alto
de nuestros compañeros.
Enfrentamos
con valentía todos y cada uno de los mensajes que nos envió el patrón.
Enfrentamos varios días de la presencia amenazante de los Carabineros.
Pero hoy podemos decir con orgullo que jamás hubo una división y que
conocimos a trabajadores valientes, positivos, y con una inmensa calidad
humana, consecuentes con lo que son: trabajadores. Ellos nunca renegarán
de esta experiencia y la enseñaza obtenida de esta experiencia extrema.
Alcanzamos cuatro puntos
más que en la primera negociación. Pero más allá de los logros económicos,
nos embarga la enorme satisfacción del deber cumplido y el convencimiento
absoluto que los trabajadores se la pueden y que son un factor
fundamental. Sin ellos no hay cambios. Está claro y lo hemos demostrado
una vez más: los trabajadores organizados no agachan la cabeza, al
contrario, avanzamos y con la frente muy en alto.
Trabajadores del Sindicato de Empresa Textil Talinay.
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