Abril  2007

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Huelga de Textil Talinay

El día 27 de marzo, los trabajadores de la empresa Textil Talinay iniciamos una huelga legal cansados de los abusos de la empresa y de no encontrar respuestas favorables a las múltiples necesidades que en la actualidad nos aquejan, y menos una respuesta concreta y favorable al proyecto de Contrato Colectivo que fue presentado por el Sindicato.

Luego de 16 días de iniciada la huelga, la empresa tuvo que cambiar su discurso y llamar a los trabajadores a firmar el nuevo Contrato Colectivo. Más que los puntos en negociación, queríamos dignificar nuestro trabajo, ser dignos, nada más, pero nada menos.

Este empleador desde el inicio del Sindicato no ha hecho otra cosa que hostigar a quienes libremente se organizaron, esta es su segunda negociación y su segunda huelga.

Desde el 1º día de iniciada la huelga nos dimos cuenta que la organización, es el instrumento que efectivamente nos llevará a defender nuestros derechos, y ante eso no hay nada que nos pudiera dividir, ni menos aminorar las ganas de dar la pelea, aún sabiendo que el resultado económico era incierto.

Hoy, y luego de terminada la huelga, nos sentimos orgullosos de lo que logramos, es el momento de reflexionar en todo lo que nos ocurrió, acerca de lo vivido en este proceso y recordar las innumerables muestras de solidaridad que nos brindaron, particularmente de nuestra Confederación, la CGT, la que fue fundamental para conseguir nuestras aspiraciones, los distintos dirigentes de Sindicatos y socios de los mismos, quienes se acercaron a compartir con nosotros, la compañera dirigenta poblacional de la COPOL, una ciudadana argentina quien estaba de paso por Chile visitando a su hija y pasó a almorzar con los que estábamos en huelga, el anónimo señor quien llego con 30 empanadas para el almuerzo, etcétera. Todos quienes con muchas ganas y alegría le dieron una cara distinta a nuestra huelga. Todos ellos se encargaron de reafirmar que la lucha de la clase trabajadora no ha muerto, aunque siempre es insuficiente la acogida de los actores sociales que debemos cultivar la necesaria unidad para lograr los objetivos planteados, en base a las necesidades de los trabajadores.

Alcanzamos a estar 16 días en huelga, los que fueron muy duros. Hubo días de mucho calor, frío y lluvia. La gran mayoría de los socios del Sindicato nunca habían estado en otra huelga, pero los más jóvenes se dieron a la tarea diaria de colgar los carteles y pancartas. Fueron los encargados de salir con los tarros a pedir las necesarias monedas para el tecito y el pan, para nuestra olla común. Las mujeres nos dimos a la tarea de  preparar los alimentos y de meter bulla con lo que fuera, y mantener la moral en alto de nuestros compañeros.

Enfrentamos con valentía todos y cada uno de los mensajes que nos envió el patrón. Enfrentamos varios días de la presencia amenazante de los Carabineros. Pero hoy podemos decir con orgullo que jamás hubo una división y que conocimos a trabajadores valientes, positivos, y con una inmensa calidad humana, consecuentes con lo que son: trabajadores. Ellos nunca renegarán de esta experiencia y la enseñaza obtenida de esta experiencia extrema.

Alcanzamos cuatro puntos más que en la primera negociación. Pero más allá de los logros económicos, nos embarga la enorme satisfacción del deber cumplido y el convencimiento absoluto que los trabajadores se la pueden y que son un factor fundamental. Sin ellos no hay cambios. Está claro y lo hemos demostrado una vez más: los trabajadores organizados no agachan la cabeza, al contrario, avanzamos y con la frente muy en alto. 

Trabajadores del Sindicato de Empresa Textil Talinay.