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Cierto
es que estamos enviando el Pulso con algunos días de anticipación
respecto de la fecha que indicamos en el titulo, pero se debe al justo
descanso de quien realiza el trabajo de poner fotos y distribuye esta
columna de opinión en forma semanal, así es que aquello que no sea
considerado ahora, lo será sin dudas a futuro.
Decir
que nos ha impactado la canallesca actitud de la empresa Editorial
Siglo XXI. Como lo hacen muchos patrones cuando ya perdieron todas las
instancias jurídicas a las que recurrieron y que se comprometieron a
respetar, no hallaron nada mejor que ocultar sus bienes ante un embargo
ordenado, por lo que se mantiene impagas las indemnizaciones de 2
trabajadores despedidos injustamente. Meses y meses en gestiones hasta
ganar el juicio y cuando ya se creía llegado el termino del sufrimiento,
en enero del 2011 no hay con que cobrarse lo que corresponde.
Esta
misma empresa mantiene juicios con otros trabajadores y, aunque ya
comenzaron a serle adversos los fallos, seguramente recurrirá a todos
los instrumentos para dilatar y al final cuando nada le quede por hacer y
deba pagar, se “desaparecerán” los bienes, no tendrá como pagar y
comenzará el peregrinar de los trabajadores para poder hacerse de lo que
en justicia les corresponde. (mas antecedentes en www.cgtmosicam.cl ).
¿Cual
es el punto se preguntaran ustedes, si así proceden todos los malos
patrones que se benefician de la ley para abusar de los trabajadores?.
El punto es que los dueños de Editorial Siglo XXI son personas que se
dicen de izquierda, que se dicen comunistas. Esa es la cuestión y por
eso el abuso debe ser denunciado, a riesgo cierto de seguir recibiendo
descalificaciones, amenazas e incluso siendo testigo de incomprensibles
defensas hacia quienes están violando los derechos laborales.
Si
los que pomposamente se llaman “partido de los trabajadores” se sirven
de argucias para incumplir la miserable ley vigente y son apoyados en
esta cruzada por los mismos que reclaman a voz en cuello el respeto
irrestricto a los derechos humanos, ¿qué se puede esperar de los
capitalistas y explotadores?.
Solo
podemos decir que la lucha por la defensa de los derechos de los
trabajadores, del pueblo, debe darse siempre no importando quien este al
frente. La explotación, el abuso, el descaro son lo mismo en la
derecha, en el centro o en la izquierda.
Todo
aquel que pague sueldos de hambre, no cumpla con sus obligaciones,
obtenga ganancias excesivas sin hacer parte de estas a quienes
precisamente las generan, es un enemigo de la clase y como tal debe ser
confrontado.
Primero
fue Enriquez Ominami, luego Escobar, Alinco y hay otros antes y después
que ellos, hasta llegar a Sergio Aguiló. ¿Cuál es el elemento común a
todos?.
Que
llegaron a cargos de representación popular a caballo de partidos
políticos que les apoyaron logística y, en varios casos, económicamente.
De repente fueron descubriendo que no estaban de acuerdo con el partido
o el conglomerado que los aglutinaba, que había cosas que “no iban con
sus principios” y lo expusieron abiertamente, contando para ello con un
generoso espacio en los medios de comunicación. Se les llamó díscolos,
también fueron conocidos como rebeldes y no dejaron espacio en el que
exponer sus propuestas.
Sin
embargo y “resguardando por sobretodo los intereses de las grandes
mayorías” como suelen decir al ser entrevistados, cada vez que fue
necesario concurrieron con sus votos para consagrar los acuerdos entre
gobierno y oposición.
Y
así consagraron (todos, de acuerdo al tiempo que ocuparon un asiento en
el Parlamento) leyes y reformas laborales como la del año 1990 en que
se cambió de 5 a 11 años el tiempo tope para percibir indemnización por
años de servicio, o la del 2000, cuando se introdujo el concepto de
polifuncionalidad en el contrato de trabajo, o la del 2002 cuando se
instala el seguro de cesantía que entre sus “maravillas” establece que
en caso de despido por necesidades de la empresa, se descuenta de la
indemnización el aporte que hace el patrón al seguro, o aquella en que
se legalizó el mecanismo del pago de la indemnización en cuotas y tantas
otras reformas que solo han perjudicado a los trabajadores.
Y
de repente renuncian, se van y levantan nuevamente un discurso que
tiene algo parecido al arte de los encantadores de serpientes. Confunden
a la gente, se muestran como buenitos, amigos del pueblo y dispuestos a
jugársela. Desconfíe, no les crea, siga pensando que de esta salimos
sin este tipo de ayudas. Crea en su propia fuerza, en su capacidad y desde ahí
comience a construir. Ellos no son la solución.
Lo
que sucedió recientemente en Magallanes debe ser analizado con atención
por las organizaciones de trabajadores, ya que no solo es el problema
del gas el que afecta al pueblo trabajador en esa región. No se sabe o
no se ha medido con claridad la participación de los trabajadores
organizados en las movilizaciones, ni si sus principales demandas
estaban en el petitorio y si estas fueron consideradas en las razones
que motivaron la movilización y por supuesto la respuesta que a estas
dieron las autoridades. En la zona austral los trabajadores siguen
afectos al ingreso mínimo nacional y son muchos los que reciben un poco
mas de este valor como remuneración mensual. En diversas reuniones los
trabajadores han expresado su opinión respecto a un cambio en la
aplicación del DL. 889 (bonificación a la contratación de la mano de
obra) que el Estado entrega a los empleadores.
Asumiendo
que fue una manifestación importante por que se obligó al gobierno a
echar atrás una resolución ya tomada, no podemos caer en el
triunfalismo. Por el contrario debemos profundizar nuestra relación con
las organizaciones sindicales de la zona, para que levanten una
propuesta regional de demandas y se movilicen por ellas.
Debemos
preguntarnos que sucede aquí en la Región Metropolitana, donde diversas
alzas al costo del pasaje en el Transantiago han sido aceptadas por la
población sin manifestación alguna de rechazo, y la apatía se mantiene a
pesar de que ya se nos ha notificado de posibles nuevos aumentos en los
meses próximos. Sin duda que uno de los elementos que influyen en este
cuadro de pasividad extrema, es el nulo protagonismo de las
organizaciones sociales y sindicales. La carencia de un instrumento que
represente las demandas de los trabajadores y pobladores y la difusión
de estas en un petitorio son la prueba mas clara de que las cosas no
andan bien a nivel organizacional. No basta la expresión de deseos de
personas o grupos, es necesaria, urgente por sobre todas las cosas, la
unión y acción de aquellas organizaciones que mantienen en alto las
banderas de una nueva sociedad, una sociedad distinta, justa y digna.
29
días de huelga cumplen los 196 trabajadores afiliados al Sindicato Nº 2
de la empresa Papeles Industriales SA (PISA). El accionista principal
de la empresa es Gabriel Ruiz Tagle, actual subsecretario de
Chiledeportes (ver declaración de patrimonio en http://www.chiledeportes.cl/transparencia/pdfs/Patrimonio.pdf página 8).
Quizás
si sea este el elemento que provoca que los medios de comunicación
ignoren por completo esta movilización. Por eso la invitación es a
solidarizar activamente con esta huelga, llevándoles mercaderías no
perecibles y/ o apoyo económico.
Ellos están en Panamericana Norte 22550, en la comuna de Lampa.
No hay que olvidarlo, la solidaridad mas importante es la de los hechos concretos.
MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE
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