Octubre  2007

Ir a CGT


Recordando a Manuel Bustos Huerta

por Manuel Ahumada Lillo

Estimado Compañero:

Han transcurrido ocho años desde que terminaron para ti muchos dolores y te dejaron tranquilo los males del cuerpo.

Hacía calor ese mediodía de 1999, cuando fuimos a despedirte con algunos de mis compañeros de gremio y a todos nos llamó la atención la enorme cantidad de gente congregada, el desfile interminable y los discursos de despedida.

Cómo no recordar aquellas ocasiones en que apenas éramos unos cuántos para cortar tal o cual calle, o llegábamos con suerte al centenar cuando se trataba de parar el tránsito en la Alameda, o ir a manifestar ante los edificios de Gobierno y de los empresarios. Pese a estar “en democracia” no eran muchos los que se aparecían cuando había que expresar el rechazo a medidas que atentaban contra los escuálidos derechos laborales.

Pensar que si esos miles de miles presentes en tus honras fúnebres, hubiésemos estado en las movilizaciones o las acciones convocadas, capaz que se hubiese podido conseguir un mejor ingreso mínimo, o mejores leyes laborales de las que hoy rigen la relación patrón - trabajador.

Recibías duras críticas, pero muchos de tus críticos no estaban cuando había que "dar la pelea". No fue ese mi caso, ya que aunque critiqué abiertamente tu estilo de dirección, estuve cuando convocabas. No compartí en ocasiones tu actuar acaballado, pero si teníamos que salir te acompañaba. Más de una vez nos agarramos fuerte en una discusión, pero ayudé colocando las manos cada vez que te arrojaron porquerías.

Así fue tu vida en el sindicalismo que yo alcancé a conocer y así la relato a los jóvenes que recién ingresan a la causa y que a veces traen una imagen preconcebida que no calza con la realidad.

Compañero Manuel: Estuvimos en trincheras distintas en lo político y en lo sindical. Discutimos de frente y también nos confrontamos a través de la prensa. Nos mandamos a la cresta muchas veces, pero nunca nos vimos como enemigos. Recuerdo que nos reímos de buena gana, cuando pude visitarte en tu casa por algunos minutos, cuando convalecías de la enfermedad que finalmente te llevó a la muerte.

Se te extraña, como se extraña a Clotario, a Héctor Cuevas, Juan Gianelli, Lucho Figueroa, Tucapel Jiménez. Se hecha de menos tu presencia como la de René Rosales Peña, Eduardo Lara, Galvarino Arqueros, Lucho Font y tantos de mi gremio, y los compañeros de otros gremios que deben estar trabajando fuerte por el sindicalismo en donde se encuentren.

Al cumplirse el 27 de Septiembre un nuevo año de tu fallecimiento, queremos recordarte en nuestra organización. Ya no somos los gastronómicos como tú nos conociste, hoy somos la CGT, tenemos muchos más afiliados que entonces, contamos con presencia en gráficos, metal mecánicos, madera, supermercados y similares, institutos de formación e idiomas. Crecemos y avanzamos.

Es el mejor homenaje que se te puede rendir.

(*) Presidente de la CGT.