Pablo Neruda
vive en el corazón del pueblo
por Manuel Ahumada Lillo
Entré
a una casa de marineros.
La madre me esperaba
“No lo supe hasta ayer – me dijo -; el hijo me llamó
y el nombre de Neruda me recorrió como un escalofrío
Pero, le dije, que comodidades hijo podemos ofrecerle?”
“El pertenece a nosotros, los pobres – me respondió –
El no hace burla ni desprecio de nuestra pobre vida, el la levanta y la
defiende”.
“Yo le dije: sea, y esta es su casa desde hoy”
Nadie me conocía en esa casa.
Del CANTO GENERAL – El Fugitivo.
El
12 de Julio de 1904 en Parral nació Neftalí Ricardo Eliécer Reyes
Basualto, conocido mundialmente, con el paso de los años, como Pablo
Neruda. Su muerte física se produjo el 23 de Septiembre de 1973, cuando
faltaba menos de un mes para que se cumpliera el segundo año desde que se
le confiriera el Premio Nóbel de Literatura. Durante el sueño dejo de
latir su corazón, roto por el impacto del golpe de estado dado a Salvador
Allende y su gobierno por esos chacales que el chacal rechazaría.
Los mismos que le persiguieran a inicios de la década del 50 tomaban Chile
a sangre y fuego, destruían y quemaban sus libros, saqueaban sus casas y
perseguían a miles que, como él, solo soñaban con la liberación plena de
los más pobres, los más humildes.
A 104 años de su nacimiento y como cada año desde que muriera, Pablo
Neruda vuelve a nacer. Como Clotario, Recabarren, Allende, Víctor Jara.
Como todos y cada uno de los que han combatido sin pausas por un mundo más
justo y digno.
El está cantando a las huelgas heroicas que se levantan pese a la
indiferencia de las autoridades y el silencio de los medios de
comunicación, como las de Banefe negocios y los conductores ferroviarios.
Camina por las calles de tierra abrazando a los pobladores que se seguirán
levantando mientras no exista vivienda digna para todos. Está en la
vanguardia de los paros de los profesores y trabajadores públicos, junto a
los universitarios y secundario. Participa desde siempre – junto a los
familiares y los que no olvidan ni perdonan- en la búsqueda de los
desaparecidos, en la demanda de verdad y justicia.
Pablo Neruda escribe un verso por cada nuevo sindicato que nace, pues en
ellos se refleja la unión de los explotados que quieren mejorar su futuro
en el trabajo manual, los servicios, la pesca, las minas, en las empresas
de todas las áreas de la economía.
El poeta vive en todas las luchas que se dan en el norte, el sur, el
centro de Chile y en el mundo entero. Camina junto a los jóvenes y a los
ancianos, recibe y acaricia con sus manos los dibujos de miles de
pequeños, que quieren demostrarle su afecto en este nuevo cumpleaños.
Este 12 de
Julio Pablo Neruda no estará en los homenajes sin compromiso. No marchará
con los que por algunas dadivas del sistema son capaces de sentarse con
los que promovieron y saludaron el holocausto ni dará su mano a los que
callan ante las heridas lacerantes de los más pobres. En este 12 de Julio
Pablo Neruda vuelve a nacer entre su pueblo y vivirá eternamente en él.
(*) Presidente de CGT MOSICAM.
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