Noviembre  2007

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Ponencia presentada en Seminario Internacional organizado por la Universidad Bolivariana
(5 de Noviembre de 2007)
Reflexiones sobre sindicalismo,
a propósito de la masacre
en Santa María

por Manuel Ahumada Lillo

Estamos a algo más de un mes del centenario de Santa Maria de Iquique, un holocausto donde, a pesar de ser reconocidos, no hay responsables sancionados. Peor aún, varios de los que derramaron la sangre de trabajadores ocupan espacios en la historia y calles llevan sus nombres. ¿Qué se ha hecho para cambiar esta historia, qué se hizo antes y después del golpe? NADA, salvo la demanda de justicia, hecha por cumplir.

Lo de Iquique, y no sólo eso sino mucho más, fue:
a) promovido, instigado por capitales extranjeros, ingleses en este caso,
b) ordenado por el gobierno de turno y
c) ejecutado por los militares, o sea:

La trilogía que ha operado desde que el capitalismo se impuso y cada vez que ha visto en peligro sus intereses y privilegios.

Conclusión, los que ordenaron no fueron en caso alguno sancionados, más aún se les premió con un lugar en la historia. Nunca se ha promovido un juicio, ni gobierno alguno, ni organismo de derechos humanos, ni partidos políticos o movimientos -de clase, consecuentes y todo eso-, nadie intentó siquiera saber algo más sobre los que murieron, sus nombres, sus familias, sus historias. ¿Por qué?

Eran pobres, pueblo, y ellos sólo ponen el cuerpo, hacen número, sirven para el homenaje.

UNA ALEGORÍA

Iquique, 100 años atrás: Los trabajadores reciben fichas por lo que trabajan, las que sólo se cambian en las pulperías habilitadas, valor de la fuerza de trabajo puesto por el patrón, se vive en condiciones infrahumanas, casi no se conoce la ciudad, mueren por nulas o deficientes condiciones de protección en el trabajo, carecen de una estructura legal que los proteja. ¿No era acaso similar o igual la situación en otros países?

Hoy en Chile la mayoría de los trabajadores dispone de una tarjeta plástica, con la que retiran su dinero de máquinas (menos el gasto de mantención, por supuesto), dinero que el patrón deposita cuando quiere. Deben hacer sus comprar en locales de 2 ó 3 cadenas que se han repartido el mercado. La mayoría no conoce otras ciudades ni siquiera aquella en que viven, muchos mueren en sus empleos por condiciones deficientes de seguridad en el trabajo, reciben distinto sueldo por trabajo igual si son subcontratados, miles de miles viven hacinados y si protestan son reprimidos e incluso muertos. ¿No es acaso similar o igual en otros países?

LA SOCIEDAD ACTUAL

Vivimos el tiempo de las siglas. Todo se hacer en base a pomposas estructuras instaladas que carecen de base real. Sólo nombres de algunos intelectuales y figuras varias con los que se intenta convencer que hay un movimiento estructurado.

Se nos critica porque dicen que vemos todo malo, que no reconocemos los aportes de instituciones gubernamentales, políticas ni sindicales. Esto porque insistimos en buscar la razón del estado de postración evidente que todos ven, pero que majaderamente niegan.

Podrá haber muy buenas intención en las palabras -de todos lados- pero lo que vemos todos los días, lo que desmoraliza aún más a los que poco o nada tienen es que casi no pesamos como movimiento, como fuerza social. Somos la parte más débil -casi inútil- de una sociedad que hace mucho tiempo actúa según lo que determina un sector de ella.

Hoy queremos ser trabajadores que aportan, mostrando primero la parte llena del vaso.

* La gestión gubernamental permite que los ciudadanos del país tengan instrumentos con los que mejorar su vida. Hay permanente preocupación por los más pobres

* La labor parlamentaria promueve y aprueba leyes para mejorar la situación de los trabajadores y de todos los ciudadanos.

* Los partidos y movimientos trabajan incansablemente por el pueblo para conseguir que despegue del estado de postración en que se encuentra.

* Los que gobiernan lo hacen en base a alianzas que permitan la gobernabilidad. Los que son oposición, al margen del Parlamento (por que los otros son lo mismo en dos envases diferentes), ponen todos sus esfuerzos por darse un sólo instrumento que los represente y con eso lograr victorias que mantengan en alto las esperanzas populares.

*La unidad de las organizaciones de los trabajadores avanza y se solidifica, interna y externamente.

Ahora la parte vacía del mismo vaso (o lo que pasa regularmente pero se niega).

* Los gobiernos democráticos reprimen duramente las protestas de los diversos sectores sociales, no permitirán que se pase a llevar el Estado de derecho (nadie parece notar que ése “Estado” es el que instaló la dictadura y que salvo retoques se mantiene casi inalterable).

* Instalan temas que en absoluto solucionarán los problemas del pueblo pero que son cazados al vuelo y se instalan en boca de la mayoría (Sueldo ético y pacto social por nombrar dos)

* Los parlamentarios viven marcando sus territorios, en exposición mediática permanente, pero las leyes que han aprobado afectan gravemente a los trabajadores: polifuncionalidad, indemnización en cuotas, seguros de cesantía donde se pierde más que se gana, inequidades como las del feriado, o la ley de tabaco. Se critican unos a otros, pero TODOS han concurrido con sus votos a la legislación que tenemos.

* Los partidos y movimientos no lo hacen mejor. Están los de los bloques que se reparten el poder, permanentemente hablando y criticándose entre ellos. El sueño dorado de la alternancia. En lo que se hace llamar la izquierda, unos viven haciendo guiños a los que antes fueron crueles y represores por un lugarcito en el parlamento, otros promoviendo la sublevación a costa de destrucción de espacios que sirven a los más desposeídos. Los de más allá en un trabajo de catacumbas, hablando a nombre del pueblo, pero sin el pueblo al lado, llamándose clasistas, pero con nulo trabajo para desarrollar esa conciencia.

POR ESO TENEMOS LO QUE TENEMOS

Sobre estos enunciados se pueden hacer todas las figuras, la mayoría sirven para justificar la posición tomada. Hasta ahora el gran ausente -el pueblo, los trabajadores-, ese actor al que todos dicen representar y defender sigue sin ser un participante real.

LA SITUACION DE LOS TRABAJADORES

Nuevamente vamos a ver la parte llena del vaso.

* Después de un período de oscuridad y represión, estamos comenzando a dar pasos para recuperar el protagonismo, hay estadísticas que muestran claramente este avance, e incluso están al alcance de la mano decenas de discursos donde se llama a la “unidad” y hay testimonios que reflejan la concreción de este anhelo de los trabajadores. Avanza lento pero avanza. Contamos con organizaciones poderosas y en acción permanente.

* Se rompen algunos enclaves del neoliberalismo y prueba de ello son las múltiples acciones de desobediencia. Estamos insertos en el mundo, participamos en diversos referentes, muchos están pendientes de lo que hacemos para sacar enseñanzas.

La parte vacía del vaso, pone en evidencia que:

* La unidad sólo será posible si unos -los no considerados por el sistema- se someten a los otros -los que se codean con autoridades de gobierno y empresarios-.

* Las acciones de movilización social son esporádicas, sin participación efectiva y real de los trabajadores y por lo mismo no afectan en lo más mínimo a la estructura explotadora instalada.

* Se desarrolla peligrosamente un sindicalismo de siglas, instrumentos creados sólo para la competencia por cargos, prácticas mafiosas que desprestigian aún más ésta estructura en crisis terminal.

* A 2007, en afiliación sindical y legislación laboral, estamos inferiores a 1973.

ALGUNAS DE LAS DEBILIDADES MAS EVIDENTES

MULTIPLES Y DEFICIENTES ORGANIZACIONES: Más número que afiliados efectivos. Aumento artificial de la sindicalización. Muchos jefes pocos subalternos.

COTIZACIÓN DEFICIENTE: Se acostumbraron a vivir de proyectos, de recursos provenientes de mecenas, para lo que debieron “alinear” la organización.

DISCURSO AMBIGUO: No está claro el adversario. Se hizo del dialogo y el consenso una forma de acción. No se reivindica la clase. No se incentiva la lucha.

DIRIGENCIA POCO PREPARADA: No hay escuela formadora. Se nota falta de interés por preparar desde antes. Se desconoce la legislación y la historia.

BUROCRACIA Y CORRUPCION: Se acciona de lunes a viernes en horario de oficina. Se entregó la gestión a asesores externos. Se suscriben contratos y convenios colectivos al margen de la opinión de las bases sindicales. Se tapan los errores a punta de bonos de término y préstamos blandos. Los dirigentes “de arriba" disponen de cupos en las discusiones internacionales, van por distintos países hablando de los dramas de los “trabajadores de abajo”, pero nadie quiere estar “abajo” porque no renta.

DEFICIENTE ACTIVISMO Y PROPAGANDA: No se tiene contacto permanente con los trabajadores en sus lugares de trabajo. No se promueven los boletines informativos, ni periódicos sindicales. No se usa como se debe las radios ni el Internet e, incluso este último elemento, sirve para burocratizar más a algunos dirigentes.

EXCLUSIÓN Y DISCRIMINACIÓN: Si no se es de los bloques que se repartieron el poder, no se puede actuar, se descalifica y cierran espacios. Esto se aplica tanto en la gestión sindical, como en los medios de comunicación que se dicen alternativos.

EXCESIVA DEPENDENCIA DE LOS PARTIDOS. Las discusiones no recogen el sentir de la base, generalmente esta no participa de la discusión. Los acuerdos se toman en la reunión de los encargados políticos.

FALTA DE SOLIDARIDAD: Con suerte se apoya a algunos sindicatos cuando están en organizaciones. Los mismo que demandan y activan por la unidad casi no se acercan a los conflictos, salvo los que cuentan con presencia de medios.

CARENCIA DE PROPUESTAS: El movimiento no ha sido capaz de recogen desde abajo las permanentes necesidades y urgentes demandas. No es capaz de ir de lo simple a lo complejo, no ha sabido levantar una plataforma básica de demandas que concite la atención de los explotados, y muchas veces se cuelga de demandas macro, que aunque correctas no se verán realizadas si no hay un pueblo de pie que las haga suyas. (Demandar Nueva Constitución, y no tener un pliego básico del pueblo, con 4 ó 5 demandas es un ejemplo concreto).

CARENCIA DE AUTONOMIA E INDEPENDENCIA: Como no hay bases activas se termina buscando alianzas con éste o el otro, en una permanente apuesta de encontrar el espacio que permita verse. Todo trabajador tiene derecho de militar o activar en donde se sienta representados, lo que no puede hacer es poner la militancia por sobre la acción a favor de los trabajadores. Sin estos valores no hay gestión sindical exitosa.

ETC., ETC., ETC.,

SOSTENEMOS

* Que los trabajadores han dejado de creer en la organización y deben ser re-encantados con una gestión sindical que recupere el espíritu original del sindicalismo. La perfecta unión entre mutualidad, sociedad de resistencia y mancomunal. Una Institución preocupada del trabajador en todas sus necesidades y carencias.

* Que los cambios son realizables y todo pasa por tener fuerza propia para demandarlos. Que ésta sólo se construye con una propuesta motivadora representativa de los intereses de los trabajadores.

* Que hay que cambiar en la gestión y la acción.

PROPUESTA BÁSICA:

a) Educar, organizar y luchar, tres elementos claves para recuperar la fuerza perdida.

b) Dotarnos de una central sindical que actúe de manera distinta, no sujeta ninguna internacional pero compartiendo con todas en lo medular que es la defensa de los trabajadores. Una central a la que lleguen las organizaciones con lo que de verdad representan. No importa si parten pocos, lo importante es que sean.

Una central en que sus pilares fundamentales sean: la cotización mensual por los afiliados de cada integrante, la elección de su dirección en votación universal y el ingreso al directorio según votos obtenidos, ordenados de mayor a menor.

(*) Presidente de la CGT.